jueves, 17 de septiembre de 2020

DESTRUCCIÓN DEL CAUCE DEL RÍO OSIA PARA LA REPARACIÓN DE UNA CARRETERA

Una nueva chapuza destructiva que debemos denunciar con urgencia. Se ha destruido el cauce del Osia en varios centenares de metros de forma totalmente exagerada e injustificada, tal como puede observarse en las siguientes fotografías realizadas hace unos días por Juan Mérida.








Los hechos

Como consecuencia de las lluvias y de la crecida del río Osia en diciembre de 2019, se descalzó la escollera de protección de la carretera A-2605 y se abrió una grieta en el piso de la misma en unas decenas de metros, lo que obligó a restringir la circulación en un carril. En conjunto, el área afectada no alcanza el centenar de metros y se localiza en una curva entre los km 2 y 3 (actualmente km 38,25), donde confluye el barranco Bartobal y en las proximidades de la borda de Artal (T.M. de Aragüés del Puerto).

 


La curva afectada y el descalce registrado. Fotos en Pirinews (https://www.pirinews.es/urgen-la-reparacion-de-la-a-2605-de-acceso-a-aragues-del-puerto-y-jasa/)

 


 


En febrero de 2020 el departamento de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda del Gobierno de Aragón solicitó a la CHE autorización para actuar como “obras de conservación”. La CHE pidió en mayo un informe al INAGA, que todavía no ha sido emitido. Sin embargo, las obras se iniciaron en verano y se han concluido en septiembre de 2020 sin contar con todos los trámites administrativos.

 

A primeros de mayo el consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda anunciaba que se iba a intervenir "de manera inmediata" con un importe de 340.000 euros (Heraldo de Aragón, 06/05/2020). Precisó que los trabajos afectarían a cien metros y servirían para reconstruir el terraplén, consolidar el talud, restituir la plataforma de carretera perdida y reconstruir el ancho de la calzada, con una duración total de cinco meses y ejecutadas por la empresa Santiago Angulo Altemir, S.L.

 

En septiembre de 2020 la Dirección General de Carreteras ha explicado que las obras, ya realizadas, han consistido en la “retirada del material aportado por la crecida del río, saneado del talud, consolidación y colocación de una escollera hormigonada”, además de otras en el propio firme de la carretera, y que además “se ha reconstruido un espigón para mantener la corriente hidráulica y preservar el área recreativa Soto Juan Gil” (Jacetania Express, 16/09/2020).

Las consecuencias

En septiembre de 2020 hemos observado que las actuaciones han destruido totalmente el cauce natural del río Osia en un tramo muy superior al afectado y han ido mucho más allá de lo hasta aquí expuesto. Se han realizado sin las autorizaciones pertinentes y sin establecer ningún tipo de restricción o cuidado ambiental y, al parecer, todos los materiales, y más que los necesarios, se han obtenido del cauce activo del río, destruyendo totalmente su geomorfología natural en varios centenares de metros, como se observa en las fotografías. 


Desde varios colectivos medioambientales y fluviales vamos a denunciar esta actuación y vamos a exigir responsabilidades, tanto por acción (Dirección General de Carreteras) como por omisión (INAGA, CHE). 


Una vez más se ha constatado el desprecio por la geomorfología fluvial, la desprotección de la geodiversidad, la falta de respeto por la dinámica del río y la ausencia total de adaptación al medio natural en las soluciones adoptadas.


El río Osia ya había sido dañado en años anteriores por diversas actuaciones de mejora de esta carretera, cuyo trazado en varios tramos no se adapta adecuadamente a las condiciones del terreno en el fondo de valle por el que circula. Pero la presente actuación supera todos los límites y requiere una contestación clara y contundente para que se corrijan los daños generados en el río y no se vuelva a repetir en el futuro una acción similar.


Hay que tener en cuenta que este río fue planteado en toda su longitud como Reserva Fluvial en el borrador del PH de 2013, dado el gran valor del mismo, y constituye una única masa de agua que en la mayor parte de su recorrido cuenta con figuras de protección.


Exigencia de responsabilidades y de restauración


Desde este blog solicito que se reconozcan públicamente los errores cometidos al destruir un cauce de forma desproporcionada y salvaje, explicando a la sociedad por qué no se debería volver a actuar así y asegurando que no se volverá a hacer. Es fundamental la pedagogía contra este tipo de acciones de impacto ambiental injustificado. La sociedad no puede seguir acostumbrándose a estas malas prácticas.


También demando que se restaure con la máxima urgencia y con rigor científico-técnico (apoyado en estudios previos y proyecto) el cauce del río Osia. Esta restauración deberá suponer la devolución de sedimentos al cauce para evitar futuros procesos de incisión, además de la adecuada reconstrucción de las morfologías naturales del cauce que existían antes de la actuación.



lunes, 23 de septiembre de 2019

DE NUEVO BARRA LIBRE PARA LAS CHAPUZAS DE EMERGENCIA EN CAUCES

Me producen estupor un par de guindas colocadas en el Real Decreto-ley 11/2019, de 20 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para paliar los daños causados por temporales y otras situaciones catastróficas.

No me producen estupor porque me extrañen, son más de lo mismo, sino porque me harta que ya a finales de 2019 sigamos sin aprender. Una vez más cuando sucede un evento natural extremo sale a flote toda la imbecilidad humana.

El decreto está muy bien en muchos aspectos (reparaciones diversas, indemnizaciones, seguros, etc.), pero tiene este par de coletillas que son las que un año más permiten destrozar cauces impunemente, una destrucción avalada y justificada por el propio gobierno. Este es el artículo 12:


Lo subrayado otorga patente de corso para destruir cauces, con ese mantra sin sustento científico alguno de la disminución de la capacidad de desagüe, ese esfuerzo de la ingeniería rancia y obsoleta por permanecer en su ineficacia abocando a los cauces a graves daños y una incisión imparable cuyas consecuencias sus ejecutores ni imaginan. Y la eterna demonización de la erosión, y la justificación de unas defensas que agravarán sin duda las situaciones de riesgo. En fin, el desastre de siempre. Y, por supuesto:


Las chapuzas quedan exentas de evaluación de impacto ambiental. Es curioso que el propio gobierno le llame a este procedimiento "trámite".

¿A esto llaman transición ecológica?

lunes, 10 de junio de 2019

SEGUIMIENTO DEL ARBA DE LUESIA

Después de lo expuesto en comentarios anteriores sobre el río Arba de Luesia, hemos realizado un seguimiento de su evolución. No ha habido ninguna crecida que recompusiera y renaturalizara el cauce. Afortunadamente desde el organismo de cuenca ha habido sensibilidad ante el problema y han realizado algunas intervenciones de mejora que agradezco enormemente. Me entrevisté con ellos, debatimos, analizamos el caso y buscamos posibilidades de mejora. Siempre lo hará mejor el río con una crecida, pero se han podido reconstruir formas y canales que pueden ayudar a que el río se recupere. Ahí continuamos con el seguimiento, visitando periódicamente el Arba de Luesia a ver qué va pasando. Reitero mi agradecimiento a Comisaría de Aguas y a los técnicos de Confederación, por su muy buena disposición y muy buen trabajo, y confío en que a partir de ahora se controlen más estas actuaciones en cauces y se ejecuten lo menos posible, que no se atiendan tantas demandas injustificadas en relación con las secciones de desagüe.



Sugerencia de trazados que se hizo a los técnicos y se han intentado reproducir por estos. Área del puente de la carretera Luesia-Uncastillo (arriba) y área aguas arriba de Rivas (abajo).


Proceso de trabajo reconstruyendo cauces secundarios laterales.


Resultado de las actuaciones de mejora. Pueden compararse con las imágenes recogidas en: http://river-keeper.blogspot.com/2019/01/visita-al-masacrado-arba-de-luesia.html


Dos imágenes del proceso de recuperación en el tramo de Rivas

domingo, 27 de enero de 2019

VISITA AL MASACRADO ARBA DE LUESIA

Hoy por fin me he podido acercar al Arba de Luesia, de cuyo dragado hablábamos hace unas entradas: http://river-keeper.blogspot.com/2018/12/destrozado-el-arba-de-luesia.html (por cierto, muchas gracias a Joaquín y Stefan por sus comentarios).
La situación es desoladora y no se ha realizado ningún tipo de restauración como solicitábamos en este blog. El siguiente paso es la denuncia penal. Esta vez la voy a realizar porque no podemos seguir permitiendo estos desmanes y hay que actuar ya y con la máxima contundencia.
Nada más que decir, las imágenes lo explican todo.


Dragado y acumulaciones en márgenes en el Arba de Luesia. Vista hacia aguas arriba desde el puente de la carretera Luesia-Uncastillo. Reserva Natural Fluvial.


En esta zona se han insertado estaquillas de sauce siguiendo una línea, parece que pretendiendo ayudar a colonizar y estrechar el cauce. Es el colmo de la burrada. ¿Objetivo? ¿Tenemos que seguir aguantando que se dilapide el dinero de esta manera? Solicito la devolución y recolocación de todas las gravas y también la eliminación de esta ridícula y muy negativa plantación.


Detalle del destrozo en margen izquierda


El desastre se prolonga aguas abajo del puente. Son kilómetros de actuación, un atentado que por desgracia no es la primera vez que se ejecuta en estos cauces. Esperemos que sea la última.


30 km aguas abajo seguimos en el Arba de Luesia, en las inmediaciones de Rivas. También aquí han disfrutado destrozando el lecho con las maquinitas. Responsabilidad de quienes lo han autorizado y pagado.


Este es el tramo destrozado (imagen en Google Earth anterior a este último destrozo): un cauce trenzado de gran valor geomorfológico, aunque en este caso sin figuras de protección.



La masacre del Arba de Luesia supera el kilómetro de longitud en este sector.


El colmo lo encontramos en el puente de Rivas. Vista hacia aguas arriba.



Y aquí hacia aguas abajo



Hasta aquí hemos llegado
NUNCA MÁS!!!
Restauración ya!!!


domingo, 20 de enero de 2019

OTRO CAUCE DESTROZADO: BARRANCO L'ARENY (San Esteban de Litera)

El barranco L'Areny (TM de San Esteban de Litera y Peralta de Calasanz) tiene su cabecera en las inmediaciones de Cuatrocorz y es afluente del río Sosa. Debe su nombre a las características de sus sedimentos, en los que domina la arena gruesa y la gravilla. Es un río efímero, que solo lleva agua superficialmente tras lluvias intensas. Precisamente lo hemos seleccionado, entre otros 8 ríos efímeros, para un proyecto de investigación en el que analizamos las posibles consecuencias del cambio climático en este tipo de ríos.
Cuando lo visité por primera vez en julio de 2017 ya había huellas del paso de quads y todoterrenos que empleaban el propio lecho para desplazarse o divertirse. Pero lo que nos hemos encontrado esta semana cuando hemos ido a realizar mediciones en el cauce es mucho más desolador: el cauce no solo se emplea para el tránsito de vehículos, con huellas ya totalmente consolidadas, sino que ha sido dragado y aplanado para facilitar este uso, habiendo dejado las máquinas las acumulaciones de sedimentos en las dos orillas.
Denuncio esta actuación que ha podido ser furtiva o bien aprobada por el organismo de cuenca (espero que no). Denuncio el desprecio por este tipo de caces que están siendo sistemáticamente masacrados de forma impune. Denuncio que sigan fuera de la ley por el hecho de ser pequeños y efímeros, careciendo de todo tipo de respeto y protección.
Vamos a seguir estudiándolo en el marco del proyecto, y vamos a proceder a iniciar acciones legales contra los responsables.

GLERA DEL SÍA: Biescas incrementa el riesgo

Encontramos hoy esta noticia en la prensa aragonesa:
https://www.heraldo.es/noticias/aragon/huesca/2019/01/20/una-promotora-impulsa-una-urbanizacion-con-172-viviendas-alto-nivel-lago-pesca-biescas-1288133-2261127.html

Enfrente mismo del cono del barranco de Arás en el que perdieron la vida 87 personas el 7 de agosto de 1996 en la tragedia del camping Las Nieves, se quiere construir una urbanización con áreas deportivas y recreativas en el cono del río Sía. Ya hubo un proyecto hace 15 ó 20 años de urbanización con golf que se echó atrás por el peligro de inundación. Ahora parece que entramos en un nuevo boom inmobiliario y se retoman viejos proyectos sin importar que el peligro natural sigue ahí. Biescas vuelve a decir sí a este tipo de operaciones, incrementando con ello la exposición al peligro y, por tanto, el riesgo. Muy significativo, por cierto, el nombre de la operación: Glera del Sía. Una glera es un amplio cauce de gravas. Todo el cono es cauce, es río. Construir en el río tiene consecuencias.

Arás y Sía se llenaron de presas de retención de sedimentos en la primera mitad del siglo XX ante la evidencia de su elevadísima peligrosidad en crecida. ¿Es posible que en 2019 se siga cayendo en la falsa seguridad que proporcionan esas presas, olvidando la catástrofe de 1996, en la que la tormenta derribó 27 presas incrementando la crecida? Confío en que los responsables de la ordenación del territorio en todas sus escalas (organismo de cuenca y Gobierno de Aragón principalmente) echen atrás esta urbanización. En la gestión de riesgos naturales el primer principio es la prudencia, y hay que apoyarse en la enseñanza de las experiencias pasadas para no caer en los mismos errores e irresponsabilidades.

jueves, 3 de enero de 2019

IMPACTOS GRAVES EN EL MIJARES TUROLENSE

Dos impactos graves han afectado al río Mijares en los últimos días. En diciembre nos avisaron de las "limpiezas" realizadas por la Confederación del Júcar. Igual de injustificadas y dañinas que las que hemos denunciado en otros ríos en tantas ocasiones. Han aplanado sedimentos y eliminado vegetación en varios tramos. Incorporo varias fotos, enviadas por Mara Cabrejas de la asociación El Mijares no se toca. Me sumo a su denuncia. ¿Cuánto tenemos aún que decir y esperar para que deje de actuarse de esta manera SALVAJE E INJUSTIFICADA en nuestros cauces?












Ya en enero nos avisan de una nueva masacre en el mismo tramo: un vertido de lodos tóxicos soltados desde el embalse de Los Toranes. En el video explica la situación David Hammerstein, de El Mijares no se toca.



En el último año hemos realizado un trabajo sobre este tramo del río Mijares, que puede descargarse aquí. Entre las medidas de mejora y restauración para el Mijares destacamos la propuesta de derribo de la presa de Los Toranes, cuya concesión ha concluido. Esperamos que pueda abordarse esta posibilidad, que mejorará considerablemente la salud de este río, un derribo en fases con eliminación cuidadosa de los lodos que se han ido acumulando y que no pueden volver a circular por el río.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

DESTROZADO EL ARBA DE LUESIA

Un año más por estas fechas tenemos que lamentar y denunciar una mala práctica que se repite cada fin de año sobre muchos kilómetros de nuestra red fluvial.
Se trata de la típica intervención para terminar de gastar los presupuestos destinados a obras de emergencia en cauces. No voy a entrar en la necesidad y sostenibilidad de este tipo de obras, en mi opinión muy discutibles. Lo grave es que siempre haya presupuesto para ellas y que si este presupuesto no se gasta (porque no ha habido emergencias suficientes) se invierte en destrozar cauces de gravas sin motivo, sin control, sin proyecto y con unas técnicas burdas y chapuceras. Y esto se aplica en muchos cauces de la cuenca del Ebro (imagino que también en otras cuencas) y supone un deterioro geomorfológico y ambiental que no deberíamos permitir bajo ningún concepto, pues se está destruyendo el patrimonio de todos. En esta línea ya denuncié, por ejemplo, lo ejecutado en el Cidacos en Calahorra en diciembre de 2015 y también en noviembre de 2016.
Es necesario y urgente que el Ministerio para la Transición Ecológica tome cartas en el asunto y prohiba total y definitivamente estas malas prácticas. Y derive ese dinero a buenas prácticas de restauración fluvial, pues hay muchos proyectos que podrían financiarse con estas partidas.
En este caso, entre otros muchos ríos, le ha tocado también al Arba de Luesia. Lo sabemos porque nos han informado y hemos visto fotos. Pero cuántos otros ríos habrán sido masacrados en estas últimas semanas bajo la misma excusa lamentable y no tenemos la suerte de contar con personas responsables y sensibles que lo hayan denunciado.
En el caso del Arba de Luesia esta actuación de destrozo, consistente en sacar gravas de todo el lecho, dejándolo como una pista de aterrizaje, y acumulándolas en ambas márgenes, se ha realizado en varios tramos, uno de ellos Reserva Natural Fluvial (en concreto aguas arriba del puente de la carretera Luesia-Uncastillo, sector representado en la imagen extraída de Google Earth). La actuación se anunció en junio, sin especificar tramos, y ha implicado 3,8 millones de euros en toda la cuenca del Arba.
Es igual de denunciable el destrozo en toda la red fluvial afectada que en el tramo de Reserva. No se puede seguir actuando así en los cauces de gravas de nuestra cuenca. Va en contra de Directivas y del sentido común. Es una mala práctica obsoleta que debemos erradicar ya de nuestros ríos.
Pero la actuación dentro de una Reserva Natural Fluvial llama especialmente la atención y nos obliga a reflexionar. ¿Para qué sirve realmente esta figura? Y además nos encontramos, en este caso concreto, con uno de los pocos cursos trenzados que quedan en la cuenca del Ebro y era uno de los mejor conservados. El destrozo es enorme.
Desde este modesto blog, y espero que con el apoyo de organizaciones ambientales, exigimos al organismo de cuenca y al MITECO lo siguiente:
-Si se han llevado sedimentos que los devuelvan, que incorporen al cauce en los tramos afectados tantos como se han llevado.
-Todo lo que han acumulado en las dos márgenes que vuelvan a dejarlo urgentemente dentro del cauce, bien extendido y suelto, para que el río pueda movilizarlo en las próximas aguas altas y crecidas.
-Hay que reconocer públicamente el error y con carácter educativo y de sensibilización emitir una nota de prensa y un informe explicando a la población que este tipo de acciones son negativas y por qué y que no se van a volver a registrar. Esto es muy importante. No podemos permitir que la sociedad siga viendo como normales y adecuadas este tipo de acciones.
-Los responsables del Ministerio deben replantearse ya y para siempre esta financiación de malas prácticas y deben derivar las partidas presupuestarias hacia buenas prácticas de restauración.

martes, 14 de agosto de 2018

Tormentas del 12 de agosto de 2018. El caso de Villalba Baja (Teruel)

Sigue siendo imposible mantener este blog abierto y actualizado. El trabajo del día a día consume todo el tiempo. Y eso a pesar de las muchas ganas que entran con frecuencia de comentar tantas imbecilidades y aberraciones que se dicen y se hacen sobre nuestros cursos de agua.

Hoy, aprovechando las vacaciones, ya no he podido aguantar más. Es solo una noticia más, ni más ni menos preocupante que tantas otras, pero de nuevo un buen ejemplo para debatir en clase con el alumnado. Es una noticia en Heraldo de Aragón: https://www.heraldo.es/noticias/aragon/2018/08/14/la-grava-arrastrada-por-una-rambla-corta-alfambra-desvia-cauce-1261952-300.html

Un caso real como la vida misma, con todos los ingredientes habituales, tan frecuentes: una tormenta importante (más que las de los últimos años, pero no rara), unas ramblas y ríos que funcionan (es su trabajo evacuar agua y sedimentos en estos casos), que llevan "arrastres" (¿cómo no van a llevar? las ramblas son sedimentos), una dinámica fluvial que debería ser admirada y respetada (pero que es despreciada y temida, lo habitual), una gran y exclusiva preocupación por los bienes socioeconómicos (pero, ¿qué hace el consultorio médico en zona inundable?) y por las fiestas del pueblo (el frontón inundado, horror), y por supuesto las soluciones más populares de siempre: hay que tener un "mantenimiento" en la rambla para que esto no vuelva a pasar, e incluso hacer en ella presas para sedimentos. Nadie se pone a pensar que hay elementos humanos mal ubicados y una ordenación del territorio inaceptable e inadaptada al peligro natural. La rambla y el río han hecho lo que tenían que hacer. No se puede seguir enfocando la gestión del territorio con una perspectiva como la que presenta el artículo. Hay otras soluciones desde la gestión adaptativa.

No hace falta comentar mucho más, es otro ejemplo de libro. Y el enfoque de la noticia en la prensa también es de manual y demuestra una vez más el desconocimiento, la falta de documentación y los intereses, todo lo cual sesga totalmente la noticia, que por supuesto es mala malísima para cualquier lector. Para mí es una maravilla que las ramblas del Alfambra sigan funcionando así.

Vamos a ver unas capturas de Google Earth:


Véase el núcleo de Villalba Baja junto al valle lleno de choperas del Alfambra. Aguas arriba, al norte del pueblo, se ve salir la rambla culpable esta vez con sus sedimentos. ¿Cómo no va a desviar el Alfambra? Así ha sido durante milenios. Aguas abajo del pueblo se observa otra rambla con la misma mala costumbre.


Salida al valle del Alfambra de la rambla culpable. A mí hay elementos humanos que, la verdad, no me cuadran mucho. Vivan la ordenación del territorio y la gestión del riesgo de inundación. Esto es Españññña.


Esta es la chopera del Alfambra justo frente a la desembocadura de la rambla culpable. Imagen de 2014. Restos claros de crecida que demuestran que el Alfambra se desborda aquí con frecuencia y facilidad.


El Alfambra en Villalba Baja. Parque infantil en zona inundable, magnífica ubicación. Luego tienen la culpa las tormentas, las crecidas, las gravas de la rambla, las del río, etc., etc., etc. Otra imagen típica de cualquier pueblo de Españistán.


Tras el camión, el frontón. ¿Qué tiene de raro que se inunde? Por cierto, si el puente se ciega es porque está mal hecho. Hagan ya un puente mayor y más elevado, correctamente dimensionado para el paso del agua y de los sedimentos en crecidas extraordinarias. No hay otra solución.

Para terminar, pido disculpas a los vecinos y afectados de Villalba Baja por habérmelo tomado con cierto humor (fruto de mi enfado y desesperación ante estos temas). Es solo un caso más y los tenemos mucho más graves. La culpa y la responsabilidad no es de los vecinos ni de la rambla ni del Alfambra. Es de los gestores del territorio, que durante décadas no han sabido ni han querido, ni a nivel local ni autonómico ni estatal, adecuar los usos del suelo al riesgo de inundación ni adaptarlos a la dinámica fluvial, ni en Villalba Baja ni en ningún otro sitio.


viernes, 4 de mayo de 2018

CARTA ABIERTA DEL GEOFORO AL PRESIDENTE DE ARAGÓN


Noticia en AraInfo:
El Geoforo por Una nueva Cultura de la Tierra aconseja a Lambán que lea revistas científicas
http://arainfo.org/el-geoforo-por-una-nueva-cultura-de-la-tierra-aconseja-a-lamban-que-lea-revistas-cientificas/

Reproducción de la carta abierta:

CARTA ABIERTA del GEOFORO POR UNA NUEVA CULTURA DE LA TIERRAa D. JAVIER LAMBÁN, PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE ARAGÓN


Estimado Sr. Lambán:

Queremos expresarle respetuosamente la sorpresa que nos ha causado su respuesta al diputado de las Cortes de Aragón, Sr. Escartín, sobre la problemática de las crecidas del Ebro: “hable con el alcalde de su pueblo y no lea tantas revistas científicas”. 

Cuando los científicos aragoneses reclaman mayor atención de las adminis­tra­ciones públicas a la investigación pudiera parecer que sólo están pidiendo recursos materiales para desarrollar su tarea. Y cuando las administraciones hacen un esfuerzo para proporcionar esos recursos parece que ya con ello cumplen la cuota de ‘atención’ que se les requiere. 

Esto no es así. Quienes nos dedicamos a la investigación, sacando adelante proyec­tos con voluntad y esfuerzo incluso cuando no hay dinero, aspiramos ante todo a que nuestros avances científicos den un servicio a la sociedad. No tendría mucho sentido que nuestros gobernantes dedicasen dinero público a financiar una actividad cuyos resultados no tienen para ellos ningún valor. Por tanto, aspiramos a que el conocimiento científico sea aprovechado al máximo por quienes han de tomar decisiones para que éstas sean lo más acertadas posible.

El conocimiento científico queda recogido en publicaciones de distintos tipos (libros, revistas, actas de congresos) donde, tras pasar diversos filtros, revisiones  y contrastaciones, los resultados de la investigación salen a luz. En ese momento el conocimiento queda pública y democráticamente accesible a todo el mundo, y puede ser conocido y usado tanto por el especialista como el político o el ciudadano de a pie. 

Entendemos la dificultad que entraña siempre la toma de decisiones políticas, empezando por las de alcaldes de pueblos pequeños y terminando por las de presidentes de gobiernos. Y nos merecen todos los respetos los primeros en cuanto depositarios de saberes populares que, en muchas ocasiones, se incorporan (¿por qué no?) a las bases de datos científicos. Creemos que los diputados y los gobernantes deben, efectivamente, escuchar a los alcaldes. Pero también les aconsejamos (¿por qué no?) que lean revistas científicas, que escuchen a los científicos, que tengan en su justo valor los saberes adquiridos mediante el método científico.Y les aseguramos, no sólo que no “se van a perder” por ello, sino que tal actitud reportará reconocimiento de quien lidera las decisiones políticas. Y sólo así podremos abordar con rigor las situaciones que se generan con las habituales crecidas del río Ebro, evitando medidas de alto coste económico y ambiental y de dudosa eficacia a medio y largo plazo. 

Zaragoza, 4 de mayo de 2018

jueves, 3 de mayo de 2018

Y LAS AGUAS VUELVEN A SU CAUCE

Conforme van pasando los días, la crecida del Ebro va perdiendo protagonismo en los medios y las personas van/vamos perdiendo el interés también. Más de 4.000 visualizaciones tuvo mi entrada "Desconocimiento fluvial" del 18 de abril y solo 87 visualizaciones y ningún comentario la del 23 de abril "Seguimos con la crecida".
Como sigo a tope de clases, prácticas de campo, proyectos, dirección de trabajos, etc., no puedo ahora explicar más aspectos de por qué los dragados no y por qué dar espacio al río sí. Además hay tanto escrito sobre el tema por tantos expertos que cualquier persona interesada puede informarse perfectamente.
Quiero zanjar (por ahora) este tema de la crecida reproduciendo aquí dos excelentes artículos. Esta vez yo no he intervenido en la prensa y no he escrito nada públicamente al margen de lo expuesto en este blog. Afortunadamente muchas personas y colectivos lo han hecho, explicando lo mismo que yo habría explicado, y lo han hecho mucho mejor que yo. Quiero agradecer que hayan salido a la palestra y hayan contribuido clara y eficazmente a hacer entender la realidad.
Los dos artículos que he seleccionado son la entrevista a Luis Tirado de SEO/Birdlife en AraInfo (25 de abril) y el de Néstor Jiménez Torrecilla (Ebronautas) en Eldiario.es (1 de mayo). Como digo, son excelentes y resumen perfectamente todo lo que debemos saber de las inundaciones y cómo trabajar en su gestión de cara al futuro.


lunes, 23 de abril de 2018

SEGUIMOS CON LA CRECIDA

En próximos posts explicaré con más detalle las cuestiones que se han ido planteando en los últimos comentarios. Muchas gracias por leer este blog. En este momento contabilizo 3.655 visitas al último post “Desconocimiento fluvial” y 43.043 al “best-seller” ¿Por qué NO hay que limpiar los ríos?”, que es de hace ya 5 años pero se está volviendo a leer con interés, y no solo a orillas del Ebro.

Unos días después de la crecida lo que más me ha llamado la atención son las propuestas contrapuestas del Gobierno de Aragón y de la Confederación Hidrográfica del Ebro. 

El Gobierno autonómico quiere tirar la casa por la ventana (con apoyo estatal) y habla de 80 millones para dragar el Ebro. He oído a tertulianos que dicen que puede ser una buena inversión, ya que en 3 años se amortizaría, lo cual, sinceramente, me ha producido risa y sonrojo. Vamos a ver: dragar es inútil y por tanto hay que dragar todos los años o incluso varias veces al año, porque todos los años se superan durante bastantes días los caudales mínimos para mover los sedimentos y rellenar los huecos. O sea, 80 millones de euros cada año para no evitar (porque no las van a evitar, porque en las primeras horas de la crecida los huecos, o las islas que quitaran, ya están rellenados) pérdidas de 25 millones cada 3 años. En 10 años 800 millones invertidos más 75 millones de pérdidas no evitadas de las 3 posibles crecidas ¿Esto es rentable? ¿En qué cabeza cabe? Como dije en el post anterior, sería un error mayúsculo que pasaría a la historia.

Mientras la CHE, demostrando el alto nivel de sus técnicos, y en palabras de su presidente, reconoce que dragar no es la solución y la descarta como medida. Esto es coherente con los resultados de sus trabajos hidrológicos y con lo expuesto en el plan de gestión del riesgo de inundación aprobado en Europa. Apoyo totalmente la postura de la CHE, que demuestra verdadero conocimiento del río.

Los técnicos del servicio de Hidrología de la CHE han estudiado a fondo los caudales de las últimas crecidas, con metodologías cada vez más exactas en la medición, y han revisado y modificado los datos de las mismas en los últimos 20 años. El resultado es coherente y confirma cuatro aspectos fundamentales: 

1) Que las últimas crecidas de 2003, 2015 y 2018 han sido todas ellas extraordinarias (debo rectificar, por tanto, lo que expresé hace dos posts, cuando señalé que la crecida de 2018 ha sido ordinaria, me basé en unos cálculos comparativos que quedan totalmente modificados con las cifras revisadas de las crecidas anteriores; por ejemplo, calculé un periodo de retorno de 3 años que, al cambiar los datos de las crecidas anteriores, pasa a ser de 8 años); 

2) Que las crecidas antiguas estaban claramente sobredimensionadas, como ya sospechábamos (aquí no se aventuran aún a corregir datos, pero muy probablemente la crecida de enero de 1961 no pasó de 3.500 m3/s en Zaragoza, en vez de los 4.130 m3/s que se midieron entonces); 

3) Que por tanto es falso el bulo (eternamente reiterado por los demandantes de limpiezas y dragados) de que ahora con menos caudales hay más inundaciones, por la sencilla razón de que los caudales de las 3 últimas crecidas no son menores sino similares e incluso en algunos casos mayores que los de las crecidas antiguas.

4) Que no ha habido un relleno del cauce por sedimentos y si lo ha habido no ha influido de ninguna manera en incrementar los procesos de inundación. De esto seguiré hablando en próximos posts.

Coloco a continuación los nuevos datos aportados por la CHE, procedentes de una comunicación oficial que sus técnicos nos pasaron la semana pasada.